En el año 1955, tras un período de reparaciones y adiestramiento en Estados Unidos, el buque de la Armada Colombiana "A.R.C. Caldas" inicia el trayecto de regreso desde la localidad de Mobile, en Alabama, hacia su puerto en Cartagena de Indias. Tras una fatalidad, ocho de los tripulantes del Caldas caen al mar y, desgraciadamente, siete de ellos no logran sobrevivir. El octavo es, lógicamente, nuestro náufrago, que consigue subirse a una balsa y con ello aferrarse a la única esperanza de vida que le queda.
Nuestro protagonista es el marinero Luis Alejandro Velasco, y la historia es verídica. Gracias a su supervivencia podemos, más de sesenta años después, seguir reviviendo las peripecias que le sucedieron en el tiempo que permaneció hasta ser rescatado. Una vez en tierra se hizo célebre por el impacto que causó su supervivencia, ya que ya había sido declarado muerto, tal y como sucedió con sus siete compañeros.




