domingo, 19 de noviembre de 2017

"Algo parecido al verdadero amor", de Cristina Petit

Clémentine es una joven inquieta y soñadora que vive en París, y que está sufriendo una etapa en su vida en la que las dudas ganan terreno a la seguridad. Tras heredar por parte de una tía fallecida con la que apenas había tenido contacto un piso, decide trasladarse a vivir allí. Con ella asistiremos a cómo va formando poco a poco su nuevo hogar, en el incomparable marco del típico y antiguo piso de la Ciudad de la Luz. Además, pronto se sentirá parte de una especie de familia que forman los diferentes vecinos que ocupan el edificio en el que está situado.

En la historia de Clémentine tiene una importancia básica la Literatura: por un lado su nuevo hogar está destinado a que sus paredes, cubiertas de estanterías, estén ocupadas por centenares de libros. Por otro lado, el hallazgo de un libro antiguo en un estante que se encontraba ahí antes de su mudanza hará que tenga que entrar en contacto con Albert, el propietario de ese ejemplar que resulta ser muy importante para el joven. Además, nuestra simpática y decidida protagonista pone todos sus sentidos en desarrollar una nueva profesión u ocupación que tiene mucho de vocación y que que ella llama Libroterapia, y que consiste en escuchar a personas con dificultades de relación (en su mayor parte niños) y recomendarles lecturas que pueden ayudarles a expulsar sus sentimientos negativos.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Relatos sin nombre II

Dicen que no has de llevar el trabajo a tu casa, y en mi caso es la única manera de poder sobrevivir a ello. Lo supe desde el primer día en el que inicié mi tarea, hace ya casi dieciocho años. Recuerdo el miedo, el pavor que tenía ese primer día y la escalofriante impresión que sufrí al salir desde la zona de vestuarios hasta el vestíbulo, donde debía esperar durante unos minutos a la persona que me iba a enseñar el oficio. Un oficio que nadie desea.

Desde entonces, desde el sin duda peor día de mi vida, han pasado muchas cosas. He aprendido a poner una barrera infranqueable entre mi trabajo y mi vida privada. Una vez termina mi jornada me doy una intensa y curativa ducha, en la que inconscientemente siento que me despojo de cualquier contacto con lo que he hecho durante el día. Me suelto el pelo, me miro al espejo, respiro hondo y sonrío desde lo más profundo de mi alma; sonrío a mi suerte, sonrío a ese día, sonrío a la vida. Me convierto, por fin, en la vecina del tercero. Una mujer como otra cualquiera que vuelve de su trabajo, que puede reír, que puede llorar, que puede permitirse hablar de lo que le apetezca. Una mujer normal, y no la directora de un tanatorio.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Relatos sin nombre I

ÉL. Una repentina sensación de quemazón hizo que abandonase la especie de ensoñación en la que se encontraba. Instintivamente arrojó lo que quedaba de cigarrillo entre sus dedos y observó la caída hasta que la luz que rompía la oscuridad de la noche se quebró en infinidad de puntos al chocar contra el asfalto. El humo del tabaco había irritado un poco más sus ojos, que hacía días que sufrían las consecuencias del maldito insomnio que le ataba tantas horas a esa ventana.

La vuelta a la realidad fue un proceso pausado en el que fueron apareciendo los pensamientos que se agolpaban en su mente uno a uno, y de una manera mucho más nítida. Así, el pasado iba tomando forma con unos colores mucho más brillantes que el presente y, por supuesto, que el futuro. Cada pocos segundos su cabeza se giraba instintivamente hacia la rotonda que se encontraba a su derecha, en un gesto que odiaba internamente pero que no le era posible evitar de ninguna manera.

sábado, 28 de octubre de 2017

"La dama de las camelias", de Alejandro Dumas (hijo)

El narrador de esta novela (del que no conoceremos el nombre) nos lleva de la mano a la subasta de los objetos de una vivienda de una mujer recientemente fallecida. Acude a ese piso, como la mayor parte de los visitantes, simplemente para saciar su curiosidad. Sin embargo, por un impulso, y para satisfacer su necesidad de poseer algo que perteneció a la (conocida) difunta, paga una cantidad desorbitada por uno de sus libros ("Manon Lescaut"), en el que se encuentra una dedicatoria firmada por un tal Armando Duval.

Ese libro se convertirá en la excusa perfecta para que conozcamos con todo lujo de detalles la trama de la novela, ya que el propio Armando Duval acude en medio de una enorme agitación días después a solicitar la entrega de dicho libro. Armando es el amante, el amor, de la protagonista del libro, del personaje que da título a la obra.

viernes, 20 de octubre de 2017

"Los vagabundos de la cosecha", de John Steinbeck

A mediados de la década de los treinta del siglo pasado la situación en gran parte del país estadounidense era realmente delicada. Tras el batacazo del 29 los sueldos fueron en decadencia y tanto las empresas que cerraban como los trabajadores que eran incapaces de mantener a sus familias iban trágicamente en aumento. 

Como es característica de la sociedad basada en el capitalismo, en ese país se valían de las clases más desfavorecidas para pagar los salarios más bajos que fuese posible (situación que seguimos viviendo tanto tiempo después) y que solían corresponderse con inmigrantes de países latinos u orientales. Sin embargo, los movimientos que promovieron la sindicalización de estos colectivos hicieron que la mayoría de ellos fuesen enviados de vuelta a sus países de origen.

domingo, 8 de octubre de 2017

Escritores como protagonistas

Es ciertamente impresionante la capacidad que tiene el ser humano para crear. A lo largo de la Historia se han ido acumulando millones de ideas que hacen que nuestra vida sea como es en estos momentos. Afortunadamente la mente humana es una fuente inagotable de conocimientos nacidos del ingenio que, en la actualidad, hace que los cambios vengan a un ritmo vertiginoso.

En lo que respecta a la Literatura, que es de lo que solemos hablar en estas líneas, tiene una capacidad infinita y la cantera de planteamientos, del diverso y espléndido abanico de personajes, de escenarios, de argumentos y de sorprendentes historias nutre las librerías de todo el mundo con un crisol de ideas cada año. 


miércoles, 27 de septiembre de 2017

"Un muchacho de Georgia", de Erskine Caldwell.

William Stroup es un niño de 12 años que nos narra diversas situaciones que suceden en su familia. La familia de William es una familia típica de Georgia, pero que podría representar a cualquier familia del Sur de los Estados Unidos de América durante los amargos y largos años de la Depresión que supuso el Crack de la bolsa del año 29 del siglo pasado.

Su familia está formada por el propio William, su trabajadora, sufridora y admirable madre Martha y su holgazán, bebedor y falto de escrúpulos padre Morris. Morris es conocido en todo el pueblo como lo que es, un caradura capaz de aprovecharse de cualquiera en cualquier situación. Con ellos vive también el huérfano Handsome Brown, un muchacho de color que ha de trabajar en todo lo que esta familia decida para tener un sitio donde dormir y algo que comer cada día.