miércoles, 28 de noviembre de 2018

"Aquella tarde dorada", de Peter Cameron


En un remoto paraje de Uruguay se encuentra el pequeño núcleo de Ocho Ríos, en el que tan solo hay dos viviendas. En una de ellas vive el ya anciano Adam Gund con su pareja, el joven Pete, que se dedica a recuperar muebles antiguos y restaurarlos para enviarlos a una anticuaria de su confianza. Adam es hermano de Jules Gund, autor de "La góndola", un libro de culto que supuso un éxito, el único éxito que tuvo Jules ya que no llegó a publicar otra novela. En la otra vivienda habitan Caroline, la infeliz y hostil cuñada de Adam y esposa de Jules, y Arden, la amante del autor. Sí, has leído bien. Viven esposa y amante en la misma vivienda. Arden es además la madre de la única hija de Jules, Portia.

La apacible y solitaria vida que llevan estas personas en Ocho Ríos se ve alterada cuando reciben una carta. En ella un joven desconocido, un tal Omar Razaghi, les pide permiso a los tres para iniciar la escritura de una biografía sobre Jules, biografía en la que pone todas sus esperanzas para lograr el doctorado en Literatura en la Universidad de Kansas, y de la que depende además la beca que está disfrutando para terminar su trabajo.

sábado, 10 de noviembre de 2018

"El cielo es azul, la tierra blanca", de Hiromi Kawakami


El hecho de decir algo tan superfluo como “me gusta la literatura japonesa” es un error que he cometido en numerosas ocasiones. Resulta tan desafortunado como lo sería decir “me gusta la literatura española” y con ello meter en el mismo saco, otorgándoles características similares, a autores (por poner ejemplos) tan variopintos como Eduardo Mendoza, Almudena Grandes o Miguel Delibes.

En la literatura japonesa, del mismo modo que en la española o en la de cualquier país del mundo, hay autores transgresores, autores tradicionales, y autores de todo tipo que no tienen nada que ver entre ellos ni se puede comparar sus formas de escribir. Sin embargo comparten una cultura muy diferente a la nuestra, en la que se pueden dar unas torpes pinceladas sobre lo que me resulta en cierto modo hipnotizador a la hora de leer un texto (no todos, evidentemente) de un autor nipón.

viernes, 26 de octubre de 2018

"Leviatán", de Paul Auster


En la a menudo complicada tarea de elegir el próximo libro que se va a leer, a cada persona le pueden llegar a afectar aspectos muy diferentes en lo que respecta a cualquier otra persona. En el libro que traemos hoy hubo muchos condicionantes, de los cuales el más determinante es el siguiente: una librería que tenía miles de libros usados puestos a la venta por tan solo un euro. Tras un repaso minucioso y delicioso a cada uno de ellos la búsqueda hizo que llenase una buena bolsa con varios ejemplares.

En una librería de usados se pueden encontrar muchos libros de los que la gente simplemente se quiere deshacer: manuales obsoletos, novelas que tuvieron un fugaz éxito, panfletos que aprovecharon el éxito del momento para sacar una portada, título y sinopsis similares que llevasen a la confusión al lector o ejemplares que sirvieron  de relleno de colecciones por fascículos que solían servir como adorno en estanterías.

lunes, 15 de octubre de 2018

Escritores LGTB


El mundo en el que vivimos se mueve en una constante y a veces vertiginosa evolución, y con él las sociedades que la forman. Cada una de estas sociedades evoluciona de forma diferente y, si nos centramos en un solo país, es sorprendente cómo aspectos que hoy día son verdades irrebatibles un par de décadas antes eran impensables y harían que algunas personas se sonrojasen por la forma de actuar (aunque fuese colectiva) que tenían en el pasado.

Afortunadamente las preferencias sexuales de las personas están siendo en muchas sociedades más aceptadas como lo han de ser (como una elección privada que atañe a dos personas) y no como lo eran hasta hace poco. En el tema del que queremos hablar hoy, el de la identidad sexual y el de las relaciones amorosas diferentes a la aceptada mayoritariamente durante toda la historia, la persecución milenaria que han sufrido las personas con esas características da muestras de estar en vías de extinción (de manera más lenta de lo deseable).

viernes, 12 de octubre de 2018

Libros que "inspiran" a criminales


Es complicado introducirse en la mente de una persona que comete uno o varios crímenes. A pesar de la experiencia que puedan tener muchos psiquiatras o psicólogos y de los exámenes a los que puedan ser sometidas esas personas, siempre quedan algunos flecos que escapan al entendimiento de cualquiera. Cuando un trastorno afecta a la mente de un individuo es posible que llegue a encontrar cualquier pretexto con el que desencadenar un conflicto.

En los últimos años tenemos muchos ejemplos, gracias a los medios de comunicación y últimamente a las redes sociales (que actúan como unos medios de comunicación todavía más controlados y efectivos que los tradicionales), de criminales que se inspiraron en videojuegos (con una mayor o menor medida de violencia empleada en el juego), canciones o, y éste es el tema que trataremos hoy, libros.

martes, 2 de octubre de 2018

"Juan Salvador Gaviota", de Richard Bach


Cuando hablamos de “Juan Salvador Gaviota” (Jonathan Livinston Seagull) hablamos de un cuento que supuso un éxito abrumador desde su lanzamiento. Tal vez por ello el argumento sea conocido por la mayor parte de las personas, y ni tan siquiera hiciese falta resumirlo. Además, el resumen de este cuento o relato corto es probablemente igual de corto que el texto en sí: Juan Salvador Gaviota es una gaviota insatisfecha con la vida que le espera si forma parte de su bandada, en la que el instinto de supervivencia impulsa a sus congéneres a ir cada día al punto donde se encuentra su comida y regresar al día siguiente. 

Juan  ansía algo más: buscar lo mejor de sí mismo, desarrollar su espíritu de superación y seguir su sueño: volar como no ha llegado a conseguirlo ninguna gaviota y así sentirse libre y realizado.

viernes, 21 de septiembre de 2018

"La señora Fletcher", de Tom Perrotta


Eve Fletcher trabaja desde hace años como directora de un centro de atención a la tercera edad en un pequeño pueblo de Nueva Jersey. Es una mujer responsable y eficiente, comprometida con su trabajo y que hace ya algún tiempo alcanzó la cuarentena. Tiene, además, una relativamente buena relación con su ex marido y padre de su único hijo, Brendan.

El día en el que inicia la trama de “La señora Fletcher”  (que no tiene nada que ver con la entrañable señora que resolvía misteriosos crímenes en "Se ha escrito un crimen") la acompañamos a cargar su monovolumen para ayudar a su hijo a instalarse en la residencia de la universidad a la que ha logrado acceder, en su primer día. Brendan es un joven despreocupado y con muchas ganas de pasarlo bien, decidido a que su etapa universitaria haga honor a la diversión en los que el alcohol y las drogas no faltarán, y a la sucesión de escarceos amorosos sin mucho futuro que observa en las películas y que le cuentan los chicos de mayor edad.