Desde que la humanidad se asentó
en este planeta (hasta que se demuestre lo contrario de momento es el único)
hubo migraciones de seres humanos. De hecho, pasaron miles de años hasta que
los primeros grupos decidieron asentarse en un territorio y dejar sus periplos
en busca de comida. Ahora, cuando ya llevamos poblando (superpoblando en la
actualidad) tantos cientos de miles de años La Tierra, todavía sigue habiendo
movimientos migratorios.
Ya sea por motivos políticos o
económicos, o por la propia seguridad de las personas debido a las guerras,
seguimos asistiendo año a año a gente huyendo de su país buscando un futuro
mejor o, en algunos casos, simplemente un futuro. En España hemos pasado de ser
un país de emigrantes a ser eminentemente receptores. De todos modos todos
estos movimientos son cíclicos, y todo puede cambiar en un puñado de años.
Pero bueno, estamos en una página
de Literatura y ya va siendo hora de que empecemos a hablar de ello. Hoy
traemos el tema migratorio para hacer una pequeña lista (nos gusta que sea de
tan solo 5) que vamos a comenzar por “Americanah”, de la autora nigeriana
Chimamanda Ngozi Adichie, y que nos trae la historia de los enamorados Ifemelu
y de Obizne. Viven en una Nigeria ahogada por la violenta y asfixiante
dictadura y deciden dejar su país.
Ifemelu consigue llegar a Estados
Unidos y cursar sus estudios allí, aun sufriendo el racismo y la incomprensión
de las personas con las que ha de convivir. Sin embargo Obizne no tiene tanta “suerte”
y acaba convirtiéndose en un inmigrante ilegal en el Reino Unido. Ambos
recorrerán caminos separados, que impiden durante mucho tiempo proseguir con su
historia, la historia que pretendían vivir en el país que les obligó a salir.
El segundo libro que traemos hoy
también tiene como destino los Estados Unidos de América, aunque en este caso
nuestros protagonistas inician su viaje desde el país con el que comparte
frontera en la parte sur. Jeanine Cummings nos presenta a Lydia, librera en
Acapulco, cuyo marido y padre de su hijo es periodista. Éste decide investigar
al último y misterioso capo de la droga de su ciudad y, tras descubrir su
identidad en el artículo que publica, reciben una visita del cártel que lidera.
En esa visita mueren acribillados
todos los miembros de la familia de Lydia, excepto ella misma y su hijo. A
pesar de no tener mucho apego a la vida desde ese momento, el instinto de poner
a salvo a su pequeño hace que Lydia saque fuerzas de donde no las hay e inicie
un durísimo viaje hacia el norte.
Aprovechando el movimiento
migratorio que nos explica la autora del anterior libro desde México, vamos con
nuestra tercera autora que no es otra que la excelente mexicana Brenda Navarro que,
en su segunda novela tras la impactante “Casas
vacías” y que tiene como título “Ceniza en la boca”, destierra cualquier duda
sobre si sería una autora de una sola obra exitosa. Brenda nos trae la fabulosa historia de nuestra
protagonista, acostumbrada desde bien pequeña a cuidar de su hermano Diego ya
que su madre emigró desde su México natal hasta España.
Años más tarde, decide que España
es el destino ideal, aunque pronto nos daremos cuenta de que no lo es por la
dureza de la vida que les espera y por el trato que algunos de los habitantes
dispensan a las personas desplazadas. Es una novela muy recomendable que es
capaz de ponernos ante el espejo de nuestro comportamiento hacia los
inmigrantes y que veamos una imagen diferente a la que esperamos.
Como puedes imaginar, en la
Literatura hay miles de historias diferentes sobre cualquier tema, y el tema de
las migraciones no iba a ser menos. Para traer un poco de variedad, la
siguiente obra que presentamos es una distopía sobre un futuro en el que
desconocemos la mayor parte de los detalles que forman la sociedad o falta de
la misma. Sabemos que hubo un desastre años antes, pero no sabemos qué lo
provocó, ni a qué parte del planeta afecta.
Lo único que sabemos es que los
protagonistas de la historia son un padre y su hijo, cuya supervivencia
consiste en una migración hacia el sur siguiendo una carretera que abandonan en
cuanto aparecen signos de que otras personas están cerca. Esas personas son un
peligro en sí, ya que pueden verlos como mano de obra esclava o incluso como
una posible alternativa a los escasos alimentos que van quedando en un mundo
desolado y en el que es imposible cultivar nada. El autor, Cormac McCarthy,
obtuvo el premio Pulitzer por “La carretera” y, a falta de leer sus próximas
publicaciones, seguramente también tocó la cima de su obra con una novela
asfixiante, difícil de leer y genial.

Para cerrar la lista de hoy me he
reservado a uno de mis autores preferidos, John Steinbeck, y he dejado el hueco
para otro premio Pulitzer del escritor Premio Nobel que nos trae una historia
que sirve como ejemplo de la lucha social y que trae un personaje que pervivirá
como icono de la misma: Tom Joad. Tom regresa de una estancia en la cárcel y pronto
se da cuenta de que la crisis que se inició en el año 29 del siglo pasado está
acabando con la vida en su localidad. Sus vecinos, ahogados por las deudas, han
tenido que deshacerse de sus granjas y emigrar a un sitio más próspero.
En poco tiempo el banco se
encarga de que la familia Joad siga el mismo camino y tenga que emigrar hacia
la que, en la década de los 30, era la tierra prometida: California. En el duro
viaje imaginan que el trabajo espera por ellos, y todos están dispuestos a
arrimar el hombro para aportar sus ganas y conseguir una nueva vida mejor.
Pero, te lo imaginas, no es la vida que les espera.
En este paseo hemos visto cinco
historias que nos muestran muchas de las claves de por qué una persona o un
grupo de ellas se ven obligados a abandonar su tierra natal, en muchas
ocasiones con tan solo lo puesto, buscando una vida mejor que en un alto
porcentaje de ocasiones no es la deseada. Espero que haya sido un periplo
agradable.