viernes, 4 de septiembre de 2015

"Las crónicas de la señorita Hempel", de Sarah Shun-lien Bynum

Beatrice Hempel es una joven maestra, disfrutando de sus primeros años de enseñanza, y que desarrolla una particular forma de enseñanza, en algunos aspectos todavía por definir. Sus alumnos son preadolescentes que cursan séptimo y que tienen muchas cosas por descubrir, algunas de las cuales descubrirán de la mano se la Srta. Hempel. Su vocación todavía está por definir (si realmente existe) y Beatrice realmente no está convencida de que sus métodos sean los adecuados para despertar la creatividad en la escritura de sus alumnos y su interés por la Historia en cuanto le encargan dicha asignatura.

En este libro la autora Sarah Shun-lien Bynum nos ofrece relatos cortos en forma de capítulos en los que vemos con cierto tono irónico y humorístico el día a día de la maestra en el aula, la relación prácticamente materno-filial que desarrolla con algunos de sus alumnos, y su relación con los padres y el resto de profesores de su centro educativo.


También nos ofrece algunos relatos en los que desgrana la vida personal de la joven Beatrice, y el proceso por el que está atravesando, que se puede decir es el mar de dudas por el que todos pasamos entre esa temprana juventud y la adquisición de una nueva y precaria madurez que aumentará con los años. En esos capítulos/relatos nos enteramos de la desaparición del padre de Beatrice, así como la relación que mantiene con su hermano Calvin y la joven (de la edad de sus alumnos) y apodada “furgón de cola” por lo inesperado de su irrupción en la familia hermana Maggie.

La elección de este libro fue una sencilla tarea: simplemente me deslicé por las estanterías de la biblioteca buscando la A mayúscula y la impresión en dos colores en el lomo de los libros que nos indica que ha sido editado por Libros del Asteroide. En cuanto encontré “Las crónicas de la señorita Hempel” y leí el resumen de su contenido, di por hecho que era un libro que me iba a apasionar. Sin embargo, no ha sido del todo así.

La parte en la que se nos presentan las anécdotas en el día a día en el colegio, he de decir que me gustó y me sentí cómodo en su lectura, ya que contiene algunas fases brillantes en cuanto a los pensamientos que deben (y por la trayectoria de la autora han de ser verídicos) poblar la mente de un maestro. Sin embargo, aquellos relatos en los que Beatrice habla de su familia, sus amistades, su prometido… me parecen faltos de chispa, innecesariamente alargados y totalmente prescindibles. También creo que le privan de continuidad en el resultado final.


Con ello, me quedo con una sensación agridulce, con la sensación de haber disfrutado por partes y de haber deseado que determinadas páginas hubiesen sido suprimidas en otros momentos. Como siempre, de todas las lecturas podemos sacar provecho, pero me da la impresión de que con la crónica de la vida escolar en exclusiva el lector hubiese recibido una  lectura muy placentera.

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