viernes, 1 de noviembre de 2013

"La vida de los objetos", de Susanna Moore.

Beatrice Adelaide Palmer es una joven irlandesa criada en el pequeño condado irlandés de Ballycarra. Lleva una sencilla vida cuyo mayor aliciente es acudir a la escuela del profesor Knox junto con los otros dos alumnos de la misma. El profesor pone todo su entusiasmo en la educación de sus alumnos, y centra sus esfuerzos en que lean los libros que él mismo les proporcionaba y con ello ampliar su visión del mundo.

Beatrice es consciente de que uno de sus mayores deseos es abandonar su vida en Ballycarra y conocer así los diferentes aspectos de la vida que asoman por las páginas de las novelas que lee.

Además de su afición por la lectura, su habilidad con la costura va aumentando a medida que dedica más tiempo a ello, y los encajes que termina despiertan admiración en los que los contemplan.

Gracias a ello, y a un golpe del azar, se interesa por ella la condesa Inez Hartenfels, una aristócrata alemana de visita por Irlanda. En pocos días se precipitan una serie de hechos que llevan a Beatrice a Berlín, para formar parte de la nómina de trabajadores de la residencia  de Felix y Dorothea Metzenburg.


Estamos en 1938 y desde ese momento, Beatrice (Maeve) ve cómo se abre ante sus ojos un mundo de ensueño, con objetos artísticos de lo más selecto, más libros de los que hubiese imaginado jamás, y  personas notorias y notables que convierten la vida de Beatrice en mucho más interesante de lo que nunca había imaginado.

Sin embargo, la situación política en Europa sufriría durante los siguientes meses los cambios que todos conocemos, y concretamente Alemania sería el centro y el testigo de todos esos cambios.

La visión de Beatrice nos trae en primera persona una visión del terror que trae consigo la guerra, concretamente de la peor guerra que vivió la humanidad hasta el momento. Si bien es cierto que la Segunda Guerra Mundial ha sido escenario de multitud de libros, no menos cierto es que el prisma desde el que nos son narrados los hechos es totalmente novedoso, confiriendo un aura de originalidad que no nos abandonará en todo el libro.

De hecho, creo que ese es el punto fuerte del libro, y el que los hechos sean narrados por una extranjera ajena a ese ambiente hace que nos sea más fácil convertirnos en espectadores, olvidando los prejuicios que nos podría acarrear el que el protagonista fuese un aristócrata alemán de la época nazi.

Con todo ello, Susanna Moore nos trae un libro que sirve como prueba documental de una época (la escasez de diálogos nos hace sentir en ocasiones próximos a ello), y como testigo de unos hechos deplorables, aunque en este caso las víctimas sean de un tipo poco común.

En definitiva, un libro interesante contado de una manera que nos aporta algunos matices que normalmente pasamos por alto y que no está de más contemplar.


Agradezco a la Editorial Alevosía (http://www.alevosialibros.com/) el haberme proporcionado el ejemplar del libro.

Esta reseña también ha sido publicada en Momentos de silencio compartido.

12 comentarios:

  1. Una gran reseña Daniel, dan ganas de ponerse a leerla ya, pero tengo tantas lecturas pendientes que no se de dónde voy a sacar el tiempo.

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    1. Gracias, Yoly, es de esas novelas que tienes que leer en el momento justo, en caso contrario se hace demasiado... Gracias por la visita!!!

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  2. Daniel preciosa reseña. Por lo visto un gran libro con una historia fascinante. Me ha encantado tu reseña. Solo darte las felicitaciones por tan magnifico blog literario. Un gran abrazo y gracias por compartirlo..

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    1. Muchas gracias, Carmen... Es un placer tenerte por aquí.. Un abrazo!!

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  3. Me gusta!! =)
    Pinta muy bien.

    Besotes

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  4. No conocía este libro pero después de leer tu reseña me parece que me lo apunto
    saludos!

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  5. Una época que ha dado origen a grandes novelas. Me ha gustado tu reseña

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  6. No conocía la novela y la verdad es que la portada despista, pero la historia que cuenta es muy apetitosa,
    saludos

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