viernes, 12 de octubre de 2012

"La taza de oro", de John Steinbeck.


“La taza de oro”, de John Steinbeck.

Según el título original, “La vida de Henry Morgan, Bucanero, con referencias históricas ocasionales”.

Se trata de la primera novela de John Steinbeck, y trata sobre la vida del Capitán Morgan, (histórico bucanero que acabó sirviendo a la corona británica) desde el momento en que, en su Gales natal y siendo adolescente, siente la necesidad de emprender viaje a las indias en busca de aventuras.

Es una novela corta, entretenida, y en la que Steinbeck hace gala de su talento, aunque quizás en algunos pasajes se le note falta de oficio todavía…
En ella, además de narrarnos los hechos de la carrera delictiva de Morgan, nos invita a viajar en un poético atormentado viaje interior que va evolucionando a través de los años. Como es habitual es este escritor, nos sumerge con facilidad en  los sentimientos del protagonista y de otros personajes secundarios brillantes.

El título, La taza de oro, se refiere a la, en principio, alocada idea del propio Morgan de hacerse con la ciudad de Panamá, considerada inexpugnable, para hacerse con el amor de la Santa Roja, una mujer idealizada por la mayoría de los hombres…

Sin embargo, no resulta difícil relacionar la taza de oro con la búsqueda del Santo Grial que emprende el protagonista y que le lleva a alimentar una ambición que parece no tener límite y que no llega a ser saciada.

En definitiva, es una novela de piratas entretenida y con algo más, de, junto con Mishima, mi escritor favorito. Aunque no llega al nivel de sus mejores novelas, la agilidad en la narración, y los numerosos recursos narrativos empleados hacen de su lectura una buena experiencia.

PD: Mención aparte merece la terrible traducción que sufrimos, al menos en la edición que llegó a mis manos.

1 comentario:

  1. Me está encantando esta novela. Digna de leer durante el verano. Parece que está muy bien documentada. Tira por tierra las bondades de los conquistadores y posteriores invasores españoles en centro américa, nada que envidiar a las barbaridades cometidas por el resto de los europeos; eso sí, con la Biblia como referente para cometer todos los abusos inimaginables.

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